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miércoles, 30 de noviembre de 2011

Indignados

Movimiento de Indignados
Madrid, Puerta del Sol. Julio 2011.
Foto: Lety y Juanfra.

VOCABULARIO.

Indignados.

Esta palabra ha adquirido gran notoriedad social en los últimos meses. Vamos a verla, junto a otras palabras de la misma familia, con valor de sustantivo, de adjetivo o de verbo, con útiles ejemplos que ayudan a entender su uso en español.

Indignados (los), sustantivo: palabra que describe un movimiento de resistencia social antisistema, de carácter pacífico, y que surge, se desarrolla, y extiende por diferentes países durante el año 2011.

El referente de este movimiento social es el libro “Indignaos” de Stéphane Hessel, de 93 años, ciudadano judío nacido en Alemania, y nacionalizado francés. Hessel diagnostica que “la situación actual es causa de la dictadura de los mercados, la ausencia de regulación de los sistemas de financiación ha convertido al mundo en un lugar muy injusto, con el consentimiento de los políticos o la omisión de cumplir su obligación convirtiéndose en unas marionetas a voluntad de los mercados en vez de luchar por conseguir una sociedad basada en valores.” (José Luis Sampedro, en el prólogo del libro de Hessel).

Los primeros grupos de “indignados”, organizados como tales, aparecen en mayo en España (Movimiento 15-M), primero Madrid y Barcelona, y luego diferentes ciudades. Pronto adquieren notoriedad internacional los “indignados” de la Puerta de Sol, de Madrid.

Se ha querido ver a este movimiento de los “indignados”, como referente de las revueltas y cambios sociales que se han propagado por diferentes países árabes,  pero debido sus características propias, especialmente la sangrienta represión (excepción hecha de Túnez), y en algunos casos su posterior desarrollo como guerra civil, pensamos que merecen una consideración y un análisis particulares.

También ha sido muy destacado, en los medios de comunicación mundiales, el movimiento de “indignados” de Wall Street, en la ciudad de Nueva York.

Movimiento de Indignados
Madrid, Puerta del Sol. Julio 2011.
Foto: Lety y Juanfra.

Indignaos, verbo: imperativo del verbo indignar, plural. Da una orden, o realiza una sugerencia o exhortación.
Indignaos es el título del libro Hessel, en el que exhorta a la sociedad para que se movilice en contra de los abusos, cada vez más evidentes y descarados, que ejercen los centros económicos y de poder.
Ejemplo:
-        Indignaos ante las desigualdades sociales que estamos sufriendo.

Indignación, sustantivo: enfado profundo hacia una situación, o contra una persona.
Ejemplos:
-        Las guerras producen sufrimiento e indignación entre los pueblos.
-       El mal comportamiento de Antonio es causa de indignación entre sus compañeros.

Indignado, da, adjetivo: persona que tiene indignación o gran enfado.
Ejemplos:
-        Los trabajadores están indignados por su situación laboral.
-        Pedro tiene indignada a su madre, porque no quiere estudiar.

Indignar, verbo transitivo: producir gran enfado o indignación a otra, u otras personas.
Ejemplo:
-        La mala actuación del cantante indignó al público.

Indignarse, verbo reflexivo: enfadarse en extremo.
Ejemplo:
-        Los jugadores se indignaron, porque afirmaban que el árbitro les robó el partido.

Indignante, adjetivo: acontecimiento o hecho que produce indignación.
Ejemplo:
-        Es indignante la situación de bullying  generalizado que existe en esa empresa.

Es palabra relacionada,
Indigno, a, adjetivo: persona que no se merece algo, o en quien no se puede confiar.
Acción que no es digna de ser realizada por alguien.
Ejemplo:
-        Es indigno hablar mal de los amigos.
-        Ramón ha cogido un dinero que no es suyo. Es indigno de la confianza que todos teníamos en él.

lunes, 10 de octubre de 2011

Desaprensivos al volante

Créditos de la imagen


Cuando salgo a la carretera es muy frecuente que en el camino me encuentre con conductores maleducados, desaprensivos, e irresponsables que ponen en peligro la vida de quienes se cruzan por el camino. Por eso, me sumo, con puntos y comas, a las lindezas y deseos que mi paisano Arturo Pérez Reverte les dedica en este artículo.

Arturo Pérez Reverte.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Estudiar un idioma a partir de los 50 años es clave para mantener joven el cerebro

Créditos de la imagen
 Leyendo en “El Blog para Aprender Español” he encontrado una entrevista realizada en “El Faro de Vigo” a Don Francisco Mora, Doctor en Neurociencias y catedrático de Fisiología Humana en la Universidad Complutense de Madrid.
Me ha interesado especialmente un fragmento de esta entrevista, titulada: "Estudiar un idioma a partir de los 50 años es clave para mantener joven el cerebro". Así que transcribo este fragmento:
– ¿Cuáles son las claves para mantener joven el cerebro?
– La primera y más importante es comer menos de lo que comemos, hay una larga historia detrás de esto, pero está demostrado. El segundo es practicar ejercicio físico aeróbico porque produce un aumento en las neuronas nuevas que crecen en el cerebro, en las áreas que codifican para aprender y memorizar. La tercera es tener una vida intelectual muy activa. Junto a estas tres claves, las que nos quedan son: no vivir solo, dormir siempre sin luz porque se segrega una hormona que es antioxidante y nos repara de los daños celulares que existen, viajar mucho porque significa constantemente estar cambiando el panorama perceptivo y estudiar algo nuevo cada día. En este campo recomiendo aprender un idioma independientemente de cuántos se conozcan a partir de los 50 años porque es una exigencia para el cerebro. El cerebro no entiende de leer una novelita ni de mirar la televisión pasivamente o charlitas relajadas; el cerebro entiende de exigencias. Aprender un idioma retrasa incluso la aparición de la enfermedad del alzheimer hasta seis años. Otra clave para retrasar el envejecimiento cerebral es no fumar porque, y hoy lo tenemos muy bien contrastado, el fumador adelanta catorce años las enfermedades que aparecen con el envejecimiento y muere siete años antes que la población que no fuma. Más aún, las capacidades cognitivas de aprender y memorizar descienden cinco veces a velocidad superior que el que no fuma. La otra y última clave es la denominada "reserva cognitiva", que es la capacidad de poder almacenar en la juventud lo que podemos utilizar durante el envejecimiento para retrasar la aparición del deterioro.

En esta entrevista al Doctor Mora se evidencia que, también respecto al cerebro, cosechamos lo que hemos sembrado durante la vida. Y que el estilo de viva es la mejor opción que tenemos (cuando no la única) para propiciar (que no garantizar), el funcionamiento óptimo de nuestro organismo.